[Tras varios días de debate, creo conveniente modificar partes de mi análisis porque considero que se ajustan ahora más a la realidad.]
Los ánimos andan algo airados porque no pueden ver la tele. Oigo mucho barullo y sin embargo no entiendo nada. No oigo información. No oigo razonamientos. No leo datos. Sólo oigo gritos de guerra irracionales e ilógicos que repiten lo que le oyeron a un tercero. No hay contrastes ni rigor. Y en cambio hay mucha furia y malas formas.
Tengo una licenciatura en Comunicación Audiovisual y conozco por esto un poco de la historia de la televisión. Y además tengo un cerebro y cuando oigo algunas palabras como “autonómico” me viene a la cabeza inmediatamente una delimitación geográfico-política. Igual que cuando oigo “público” en realidad estoy escuchando “del gobierno”.
Así que, para ordenar ideas en mi cabeza, voy a permitirme condensar la información que tengo desde el punto de vista audiovisual.
Llevo varios días debatiendo y el groso del debate nos lleva una y otra vez a la lengua.
Históricamente
En los 70 la única televisión era estatal y disponía de dos canales que emitían en todo el territorio nacional. Surge la necesidad de emitir información más próxima a los espectadores por parte de las autonomías con un tercer canal nacional. Y en 1982 se opta por descentralizar este tercer canal por autonomías para cubrir esta necesidad en la ley del tercer canal.
Lingüísticamente Cataluña, la Comunidad Valenciana, y les Illes Balears, comparten lengua co-oficial: el catalán (que en Valencia se llama valenciano, y en Baleares, mallorquín). Y parece lógico que, en las regiones donde se hable un segundo idioma co-oficial se promuevan contenidos en ambos idiomas que protejan nuestra cultura literaria, musical, e histórica, tanto viva como muerta.
Así, a lo largo de los 80 se van creando las distintas televisiones autonómicas y se crea a su vez una federación, la FORTA, que permite compartir las compras de largometrajes o series, así como la gestión de publicidad y proporciona la libertad de programación con información regional, en ocasiones en lenguas co-oficiales.
La totalidad de los canales miembros de la FORTA cubrían la mayoría del territorio nacional, formando así un tercer canal nacional en el que los canales miembros no eran competencia porque su emisión estaba limitada geográficamente, limitada por autonomías.
TV3 se inaugura en 1984. Y Canal 9 en 1989.
En 1985 unos vecinos valencianos consiguen recibir la señal de TV3 en la Comunidad Valenciana y fabrican un repetidor casero. Tras reincididentes cierres del Gobierno autonómico, Acció Cultural, estos vecinos, gana en los tribunales el derecho a emitir la señal e instala trece repetidores en toda la comunidad con financiación de particulares. La señal se emite con repetidos cortes por diferentes causas provocados por diferentes poderes políticos durante 13 años (1984 – 1997) hasta que en 1997 se firma el acuerdo con RTVV para garantizar la estabilidad de la señal. Sin embargo, nunca se reconoce la legalidad de esta emisión.
En 2005, con los cambios de las frecuencias a la TDT, se repartieron por un concurso amañanado por el Gobierno valenciano las frecuencias comarcales que se le adjudicaron a la Comunidad Valenciana para tener un control político de las concesiones. En este momento varias han dejado de programar, además de que poseen audiencias mínimas. Antes de 2005 exisitían más de 120 emisoras piratas en la Comunidad Valenciana. Ahora siguen existiendo más de 200 radiofrecuencias piratas que el Consell no persigue.
En 2007 Acció Cultural cierra sus propios repetidores alegando que no puede asumir las multas impuestas por la nueva ley audiovisual de la Generalitat Valenciana. El Gobierno Catalán está subvencionando desde 2004 al Instituto Ignasi Villalonga, que preside el presidente de Acció Cultural entre otras entidades. En 2010 el Gobierno de Cataluña subvenciona con 295.000 euros la organización Acció Cultural. O dicho de otro modo, el Gobierno de Cataluña lleva años subvencionando emisiones no legalizadas porque esta difusión beneficia a sus intereses nacionalistas.
Lo cierto es que el Gobierno valenciano no quiere que aquí se vea TV3. Pero como no es capaz de cerrar los repetidores, desde 2008 intenta pactar para que las dos señales se reciban en ambas comunidades mientras sigue poniendo multas. Por su parte el Gobierno catalán, que sí emite Canal9 en una frecuencia “legal”, ofrecida por el Gobierno, y que se ve bien en toda Cataluña, corta también de vez en cuando la señal.
Hasta que TV3 rompe el pacto por motivos de audiencias y conflictos en los derechos de emisión en 2010 y reemplaza la señal de Canal9 por el canal internacional de RTVV que no emite publicidad ni eventos deportivos.
Y la cosa sigue más o menos igual hasta que La Generalitat Valenciana consigue cerrar todos los repetidores a finales de febrero de 2011. Y aquí es dónde empieza el movimiento #sensesenyal.
Así que:
- La emisión de TV3 en la Comunidad Valenciana se ha cerrado alegando ilegalidad de la señal.
- Desde 1997 se suceden los acuerdos y pactos a las denuncias por ilegalidad y los cierres de los repetidores de Acció Cultural en la Comunidad Valenciana.
- Acció Cultural, subvencionada por el Gobierno de Cataluña, reclama la emisión de TV3 en la Comunidad Valenciana a través del movimiento #sensesenyal.
- No existe en este momento en la Comunidad Valenciana una televisión que emita contenidos de calidad en valenciano, y que defienda la lengua y la cultura regional.
- TV3 se puede seguir sin problemas via web, podcast (y también vía el Canal Internacional por satélite) desde cualquier lugar del mundo.
- Canal9 se dejó de emitir en Cataluña en 2010 por conflictos con derechos de imagen y motivos legales (competencia desleal, publicidad).
- Canal9, durante su emisión en Cataluña en 2010, superaba en audiencia a TV3 (En la Comunidad Valenciana Canal9: 11,0% – TV3: 0,6% | en Cataluña TV3: 15,4 – Canal9: 0,7%).
Y yo me pregunto: ¿exactamente quién está tirando de la cuerda?