Sí, creo que me he tragado un imán.

Como hace un año o así. Y no ha llovido desde entonces… Ha sobrevivido ataques de ácido, de esos chungos gastrointestinales, y ahí sigue… tirando con fuerza de mi estómago.

Por el camino se me han ido pegando cosas como destornilladores y cosas así. Y se me ha enturbiado un poco la cabeza, de la presión. Molestias por el estilo, pero nada más allá.

Y es que la tierra tira. Y yo lloro. Pero no es de pena. Es que tira de mí.

Tira de mí y me hace daño. Ni el ácido ha podido con mi imán. ¿He de rendirme por fin?

Me arrastra, me arrastra, me dejo llevar,…y viene la paz…deseada paz… Mi cabeza se limpia, se despeja, se renueva,… mi cuerpo rejuvenece… y hay tanta luz…

Bienvenidos a Istanbul