Alguien mastica chicle en la ciudad.

Camina, por entre la gente. Puede olerse desde lejos… su sabor. Yo lo huelo.

Y él camina.

Me gusta.

Mastica, mastica, y hace una burbuja. Una burbuja rosa que se hace más y más grande.

La gente tiene que apartarse.

Me gusta.

Y desde dentro aún me gusta más. El mundo es más rosa, más suave y más lento. El ruido se coordina. Mi piel más rosa y más pura se enternece por momentos. Mi pelo flota. Y sonrío con ojos brillantes entre el calorcito del aliento.

Una burbuja enorme en medio de la ciudad.