Oh, Grifo del Amor! Calienta mis pies, que están fríos. Que el agua chorre caliente entre mis deditos, y así revivan, por el agua del amor.

No puedo moverme. No quiero mojarme. Y sé muy bien que el agua no llega hasta aquí.

Al final tengo los pies fríos del dolor [o dolor del frío, ya no me acuerdo], así que o me pongo unos calcetines, o … busco el picahielos.