De sol a sol. Un día entero intentando limpiar la mente. Y cuando se ha puesto el sol sólo has conseguido ordenar los armarios.

Bostezas. Tu cabeza piensa que quiere dormir. Tu cabeza quiere dejar de pensar.

Bostezas. Tu cuerpo ya no está tan cansado. O eso le dice tu mente, esa tremenda embaucadora.

Tu mente sí está cansada.Y al final del cuento, la mente manda, siempre.

Pero tú, no duermes.