Hoy ha venido a hablarme un chico en #laplayadenelia. De Lituania. Y que si yo era nueva por allí, que él conocía a todo el mundo y a mí no me había visto nunca.

Y entonces me ha dicho que por eso había pensado que yo debía ser extranjera. Yo. Yo!

No le gusta leer. Ni tampoco internet. Por eso habla con los cuatro gatos que somos. Le gusta la realidad.

Hemos estado hablando. Bueno, él más. Me ha dicho que sé hacer muchas cosas porque pinto y porque tengo una carrera. Y que estaba solita porque no tenía marido.

Reptar por la base de la pirámide de Maslow es tremendamente relajante.

Así que el caso es que nos hemos tenido envidia mutua: una puerta a lo desconocido, palabras simples, ideas básicas.

Y se ha ido el sol. Y yo con él. Con el sol.

A casa.

Advertisement